30 años de irreverencia: Plastilina Mosh regresa a CDMX para encender el Pepsi Center con sus grandes éxitos

Staff | Revista TMX | Ciudad de México
Ciudad de México.— Tres décadas después de irrumpir en la escena con un sonido fuera de lo convencional, Plastilina Mosh regresa a la capital para celebrar su historia con un concierto que promete ser una descarga de nostalgia, energía y provocación sonora. La cita es este 25 de abril en el Pepsi Center, donde el dúo regiomontano se reencontrará con su público en una noche especial.
Formado por Jonás González y Alejandro Rosso, el proyecto se convirtió en un referente de la Avanzada Regia al romper esquemas con una mezcla de rock, hip hop, electrónica y humor ácido, consolidando un estilo que sigue siendo difícil de replicar dentro de la música en español.
El show está planteado como una retrospectiva de su carrera, con temas que marcaron a toda una generación como “Mr. P-Mosh”, “Afroman”, “Peligroso Pop”, “Nalguita” y “Niño Bomba”, además de material más reciente que confirma que su propuesta no ha perdido vigencia.
Entre esos lanzamientos destaca “Cínicos, Pecadores y Blasfemos”, un sencillo que mantiene su esencia provocadora con una producción actual sin caer en fórmulas, y un mensaje que apuesta por la autenticidad y la libertad individual por encima de cualquier etiqueta.
Tras un 2025 marcado por su regreso discográfico, la banda llega a este aniversario con una base de seguidores que ha crecido con ellos y nuevas audiencias que han encontrado en su música una alternativa frente a lo predecible.
Su discografía, encabezada por álbumes como Aquamosh (1998), Juan Manuel (2000) y Hola Chicuelos (2006), no solo definió una etapa del rock nacional, sino que también logró proyección internacional, incluso con presencia en franquicias globales como FIFA.
A lo largo de los años, Plastilina Mosh ha sido reconocida con nominaciones a premios como el Latin Grammy, consolidando su lugar dentro de la industria sin sacrificar su esencia irreverente.
Más que un concierto, su regreso a la Ciudad de México representa una celebración de identidad musical: una banda que nunca se ajustó a las reglas y que, tres décadas después, sigue haciendo de la autenticidad su mayor declaración.
IGB


