Entre rezagos urbanos y desconfianza ciudadana: la realidad que persiste en colonias de Tlalnepantla

Especiales | Revista TMX | Estado de México
Tlalnepantla de Baz, Estado de México.— Tras la publicación de la primera entrega de este trabajo periodístico, habitantes de Tlalnepantla de Baz manifestaron en distintos espacios su inconformidad por problemáticas relacionadas con seguridad y servicios públicos, señalando que, más allá de las cifras oficiales, la experiencia cotidiana continúa marcada por condiciones de rezago y vulnerabilidad.
Aunque la administración encabezada por Raciel Pérez Cruz ha destacado una reducción en delitos de alto impacto, vecinos de colonias como San Juan Ixhuatepec, La Romana y Tequexquináhuac refieren que persisten robos a transeúnte, falta de vigilancia constante y tiempos de respuesta limitados por parte de los cuerpos de seguridad.
A estas condiciones se suman deficiencias en servicios públicos que, de acuerdo con testimonios recabados por este medio, inciden directamente en la percepción de inseguridad.
Fallas en el alumbrado público, acumulación de basura y calles en mal estado forman parte del entorno cotidiano en diversas zonas del municipio, generando espacios que especialistas en seguridad urbana identifican como propicios para la comisión de delitos.

“Sí pasan patrullas, pero no es constante, y en la noche está muy oscuro”, refirió un habitante de la zona oriente, quien señaló que la falta de iluminación y mantenimiento urbano agrava la sensación de inseguridad en horarios nocturnos.
Este contexto se presenta en paralelo a las acciones de depuración policial emprendidas por el gobierno municipal, que han incluido la baja de más de un centenar de elementos por irregularidades.
Para analistas, estos procesos, aunque necesarios, también reflejan el nivel de desafíos estructurales que enfrenta la corporación de seguridad.
Así, mientras los indicadores oficiales apuntan a una tendencia a la baja en delitos, en el territorio persisten condiciones que limitan su impacto en la vida diaria de la población, manteniendo una brecha entre los avances reportados y la realidad que enfrentan los habitantes.

(Segunda de tres partes)

