Seguridad a la baja, corrupción persistente y servicios rezagados: las tensiones que marcan la gestión en Tlalnepantla

Especiales | Revista TMX | Estado de México
Tlalnepantla de Baz, Estado de México.— La administración encabezada por Raciel Pérez Cruz ha sostenido como uno de sus principales ejes la reducción en delitos de alto impacto en Tlalnepantla de Baz. Sin embargo, un análisis de información oficial, decisiones administrativas recientes y reportes ciudadanos permite advertir una serie de tensiones que matizan el alcance de estos resultados.
De acuerdo con datos difundidos por el propio gobierno municipal, la incidencia delictiva ha mostrado una disminución relevante en el último año. No obstante, en paralelo, la administración emprendió un proceso de depuración policial que derivó en la baja de más de un centenar de elementos, así como en la apertura de investigaciones administrativas por posibles actos de corrupción.
El llamado público a la ciudadanía para documentar abusos policiales mediante evidencia videográfica, impulsado por la propia autoridad, da cuenta de la persistencia de prácticas indebidas al interior de la corporación.
A estas acciones se suma la implementación de medidas extraordinarias, como la suspensión temporal de sanciones de tránsito, orientada a contener esquemas de extorsión en operativos viales.
Especialistas en seguridad pública señalan que este tipo de decisiones suelen adoptarse en contextos donde los mecanismos de control interno han resultado insuficientes, lo que plantea cuestionamientos sobre la solidez estructural de la estrategia de seguridad.

En paralelo, reportes vecinales en distintas zonas del municipio refieren problemáticas recurrentes en servicios públicos como recolección de residuos, mantenimiento urbano y abasto de agua potable.
Estas condiciones inciden directamente en la percepción ciudadana, que —de acuerdo con metodologías de medición como las empleadas por INEGI— no necesariamente evoluciona en concordancia con la disminución de delitos reportados.
La coexistencia de indicadores a la baja en materia delictiva, procesos de depuración policial, medidas extraordinarias para contener corrupción y rezagos en servicios plantea un escenario complejo para la administración municipal.
Más allá de los avances reportados, especialistas advierten que la sostenibilidad de los resultados dependerá de la capacidad del gobierno local para fortalecer sus instituciones, recuperar la confianza ciudadana y atender de manera integral las demandas básicas de la población.
En este contexto, la brecha entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana se mantiene como uno de los principales retos para la administración de Raciel Pérez Cruz, en un entorno donde los resultados en seguridad ya no se miden únicamente por estadísticas, sino por la confianza que logren generar en la ciudadanía.
(Primera de tres partes)


